Alimentacion en Gatos de menos de 1 año


Los gatitos pasan de la infancia a la edad adulta en aproximadamente un año. Como los gatos adultos, los gatitos también requieren de casi el doble de energía por kilo de peso corporal.
Los gatitos se deben destetar completamente entre las seis y las ocho semanas de edad y debes acostumbrarlos a una dieta regular de un alimento equilibrado y completo de crecimiento para gatitos. Los cachorros felinos necesitan niveles altos de proteína y un aporte del aminoácido taurina, un aminoácido fundamental para la nutrición de los gatos: su ausencia prolongada provoca graves alteraciones en la salud del minino como degeneración de la retina, trastornos en la reproducción, dolencias nerviosas, retraso en el crecimiento, etc. Si la alimentación que le damos al cachorro es equilibrada no son necesarios suplementos vitamínicos. El exceso de éstos puede alterar el balance nutricional y ser dañino. Los productos vegetales carecen o contienen escasas cantidades de este aminoácido: está más presente en los productos cárnicos.

Es recomendable alimentar a los gatitos dos o tres veces al día durante esta etapa de rápido crecimiento. Los alimentos secos se pueden humedecer con agua tibia para suavizar el alimento y facilitar su consumo.
Entre los seis meses y el año de edad, podemos servirle al gato comida suficiente para todo el día y que el gato se alimente libremente. Pero debemos evitar la sobre-alimentación.

La cantidad de alimento depende de la actividad y la condición corporal. De superar la cantidad de alimento que el gato necesita caeríamos en un problema de obesidad, problema bastante común, pero que debemos evitar en nuestro gato ya que no es recomendable para su salud. Es conveniente consultar al veterinario en el momento del chequeo veterinario. Un veterinario te puede ayudar a valorar la condición corporal de su gato y, si fuera necesario, recomendarte un programa de reducción de peso.
Podemos seguir las instrucciones de los paquetes dónde viene el alimento para gatos y usarlos cómo guía. Los gatos activos o los gatos que están expuestos al exterior, pueden requerir más alimento para mantener una buena condición corporal.

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¿Que comen los gatos adultos?


Un gato adulto con una actividad normal requiere sólo de una dieta de mantenimiento. Esta necesidad alimenticia la puede proporcionar un buen alimento comercial, completo y equilibrado. Los gatos se deben alimentar de manera individual, y como y hemos dicho, la cantidad de alimento depende del nivel de actividad, la temperatura corporal y su metabolismo. Los gatos suelen picar todo el día, así que deben tener acceso a su alimento durante varias horas al día.

Como ya hemos dicho en los cachorros, los gatos adultos requieren un alto nivel de proteína en la dieta y una ingestión de taurina a su dieta. La taurina es un aminoácido fundamental para la nutrición de los gatos: su ausencia prolongada provoca graves alteraciones en la salud del minino como degeneración de la retina, trastornos en la reproducción, dolencias nerviosas, retraso en el crecimiento, etc. Los productos vegetales carecen o contienen escasas cantidades de este aminoácido: está más presente en los productos cárnicos.
Los alimentos cuya formulación se limita a un solo ingrediente no son equilibrados. Por ejemplo, a base únicamente de pollo. Tiene que haber un equilibrio proteico, que venga de diversas fuentes como buey, ave, pescado, hígado y huevos.

Los glúcidos y cereales como maíz o arroz deben tener una moderada presencia en la dieta, ya que el gato los digiere con mayor dificultad. Esto explica el gran error de nutrir a un gato con dieta para perros, ya que éstas contienen dosis más elevadas de almidón.


El mito de que al gato sólo hay que alimentarle con productos fabricados a base de pescado es falso. Resulta igual de contraproducente que nutrirle sólo a base de carne. Recuerda que las alimentos deben de provenir de diversas fuentes.

La pérdida de apetito no será un problema en los gatos adultos a no ser que dure varios días o que el gato de muestras de enfermedad. Si esto sucede, el gato debe ser examinado por un veterinario.

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Prohibido darle de comer...


Comida humana: No es una gran idea alimentar al gato con sobras de la mesa, o con tu propia comida. Las sobras no satisfacen las necesidades nutricionales de tu gato, y solo agregan calorías o cosas que no son necesarias. Además, eso puede provocar que tu gato se vuelva una gran molestia mientras estás comiendo.

Comida perros:Los requerimientos alimentarios del gato son diferentes a los del perro.
Los gatos requieren niveles más altos de proteínas que los perros.
Respecto a la taurina que hablábamos antes, tan necesaria para los gatos en su dieta; los perros no necesitan ese aminoácido en la dieta porque su organismo lo sintetiza.
Los gatos requieren una concentración mayor de Vitamina A en la dieta. Los perros pueden metabolizar el beta-caroteno como una fuente de Vitamina A, y los gatos no pueden hacerlo.
Los gatos no pueden sintetizar un ácido graso llamado araquidónico y debe estar complementado en su dieta; para los perros no es esencial tener este ácido graso en su dieta.
Así que, si a un gato se le permite comer una cantidad significante de comida del perro, estaría comiendo una dieta deficiente en muchos de los nutrientes requeridos para un metabolismo normal.

Y a continuación te presentamos otra serie de alimentos que el gato no debe comer y
los ingredientes más importantes que pueden ocasionar problemas al gato:

Chocolate, Café y Té: Estos productos tienen una sustancia llamada teobromina que actúa en el cuerpo del animal: Aumentando la contractilidad del corazón, actuando como un poderosos diurético y produciendo deshidratación, afectando el sistema gastrointestinal, causando vómitos y diarrea y pueden provocar úlceras en la mucosa gástrica..
También afecta el sistema nervioso, causando convulsiones, y a veces, muerte.


Cebolla:
La cebolla contiene un compuesto que es tóxico para los glóbulos rojos (eritrocitos) de los gatos, produce una destrucción de los mismos y produce anemia.


Ajo: El ajo contiene un compuesto similar al de las cebollas produciendo anemia, sin embargo el compuesto de ajo es mucho menos tóxico.


Pescado con espinas, huesos de pollo, etc.


Embutidos curados (sí podrá tomar los cocidos; jamón York, pavo, etc.)


Vitaminas para uso humano que tienen alta concentración de hierro.


Una dieta muy rica en hígado.


Bebidas alcohólicas.

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Alimentacion durante la lactancia


Durante los primeros días del nacimiento del cachorro, éste necesitará mucha leche. La demanda de leche para alimentar a los cachorros continuará aumentando de 20 a 30 días. Como consecuencia de esta gran lactancia, la hembra necesitará mayores dosis de alimento y agua. Las hembras deben alimentarse dos o tres veces al día y tener agua limpia y fresca.
Para favorecer la alimentación de alimentos sólidos en los cachorros los primeros días, los alimentos secos los tenemos que humedecer durante la lactancia. EL interés de los gatitos por los alimentos sólidos se produce a las tres y cuatro semanas de edad. En este periodo también se produce un desinterés en la hembra por lactarlos. El destete de los gatos generalmente sucede entre las 6 y 8 semanas de edad.

Con el destete podemos encontrarnos con un problema con la hembra: una alta producción de leche, la congestión y su consiguiente incomodidad. Te vamos a proporcionar unprocedimiento para reducir y eliminar este exceso de leche, de una forma progresiva y rápida:
En el primer día de destete, no le des nada de alimento a la hembra, sólo agua fresca. Los gatitos se deben separar de la hembra y se les debe ofrecer alimento humedecido y agua. En el segundo, tercero y cuarto días después del destete, se debe limitar el consumo de alimento de la hembra. Dale ¼ de lo comía habitualmente el segundo día, ½ el tercer día y ¾ de la cantidad que consumía normalmente el cuarto día. En el quinto día, normaliza el consumo de alimento a la misma cantidad que consumía la hembra antes de la gestación y la lactancia.

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Alimentacion en meses de gestacion


Es evidente que la nutrición es un factor clave para mantener saludable un gato. De todas formas su grado de importancia es mayor durante los meses de gestación y lactancia.
En esta fase la dieta debe estar muy pendiente de los dos: del gatito y de la madre. Del gatito para suministrar los nutrientes esenciales y ser nutricionalmente completa para un buen desarrollo de los jóvenes cachorros; De la madre para prepararla al stress de la lactancia.

Para los cachorros recomendamos dietas formuladas, que proporcionan un 30% de proteína y que contienen más de 1.500 kilocalorías. Los alimentos que reúnen estas características son los especializados para felinos cachorros y se recomienda que el cachorro siga este tipo de alimentación durante los primeros tres meses de la gestación.
Para las hembras creemos que son necesarios en su alimentación unos suplementos alimenticios extras en su dieta regular, para proporcionar la nutrición extra que requiere la hembra gestante y lactante. Esta necesidad en su dieta se logra al suministrar una alimentación completa y equilibrada de buena calidad.

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Entre maullidos y ronroneos los gatos van ganando terreno


Muchos prefieren los felinos porque son más pequeños e independientes. Pero quienes desean un compañero de juegos para sus hijos se inclinan por el tradicional “amigo del hombre”. Entre las razas caninas hay diferencias; en general, los perros grandes suelen ser más buscados para el cuidado de la casa, y los más pequeños para departamentos.

“Dicen que los gatos son independientes, pero “Guillermina” está pendiente de mí. A ella no puedo ocultarle mis estados de ánimo. Cuando me ve triste, busca insistente mis ojos y me maúlla, como si quisiera preguntarme ‘¿qué te pasa’. Si estoy enferma, se instala a mi lado y no se mueve hasta que me ve mejor; sólo entonces se toma un recreo y se va solita a la terraza a tomar un poco de sol”, reconoce, agradecida, Adriana Coronel.
La dueña de “Guille” es docente y vive con su gatita siamesa en un departamento desde hace ocho años. “A mi mamá no la quiere porque siempre la echa de todos lados; por eso, cuando ella no está en casa porque viaja, se apodera de su cama y duerme allí a sus anchas. Por las mañanas le gusta encontrarse con su novio, “Evaristo”, que también es siamés, y vive al lado de casa. Los dos están castrados, así que sólo pueden darse un beso y olerse un rato. El la mira y le maúlla, pero ella permanece indiferente. De esa manera disfrutan su amor platónico”, cuenta, divertida, Adriana.
Según Fernando Tomé, presidente del Colegio de Veterinarios, los gatos son mascotas en ascenso en ranking de preferencias. “No sólo los buscan las personas que viven solas, sino también familias con chicos, a medida que van conociendo sus cualidades, y, sobre todo, quienes viven departamento”, señala el veterinario. En los últimos 10 años, la compañía felina ha ido ganando terreno por sobre la canina. “Hoy, del total de mascotas en Tucumán, el 60% son perros y el 40% gatos, cuando antes la relación era de 80 a 20. La gente se ha ido volcando mucho hacia este animal porque es muy afectivo y limpio. Una sola vez se le enseña que debe hacer sus necesidades sobre las piedritas sanitarias- absorbentes y perfumadas- y siempre las hará en el rincón que le han asignado. No necesita mayores cuidados que alimento balanceado y agua limpia y fresca”, sostiene.
Como todas las cosas, hay pros y contras. Los gatos tienen a su favor que son más independientes que los perros, por lo que uno puede ausentarse tres días de la casa y saber que el gato va a estar bien. También son muy higiénicos, porque hacen sus necesidades en la bandeja sanitaria. Pero, por sobre todas las cosas, los gatos pueden vivir en espacios reducidos, como los departamentos o las casas chicas. Además, no necesitan que los saquen a pasear ni se desesperan cuando se quedan solos. Como contrapartida, los gatos no son guardianes de la casa ni alcanzan el nivel de interacción y de juego con los chicos, como ocurre con los perros.
Al elegir entre canes y felinos hay que tener en cuenta que los primeros requieren más espacio para poder crecer y desarrollarse, y los segundos más independencia. También es más caro mantener perros porque comen más. De todos modos, cualquier mascota puede ganarse el corazón del amo. Lo importante, resalta Tomé, es elegir correctamente el animal de acuerdo a las condiciones que uno puede brindarle.

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Los gatos ganan terreno como mascotas


¿Se hubiera imaginado Silvestre que alguna vez podría ganarle una batalla a Lassie? ¿Que los suyos comenzarían a tomar protagonismo frente a la hegemonía canina? ¿O que al menos podrían acercar unas cuantas posiciones en la carrera por ser la mascota preferida? Eso parece estar pasando en los últimos años. Porque los gatos vienen ganando terreno en los hogares argentinos.

“Están creciendo en número como mascota de la casa. Se ve en el aumento de las consultas en las veterinarias”, confirma Diego Blanco, presidente de la Asociación de Veterinarios Especializados en Animales de Compañía.

Rubén Gatti, titular de la Asociación Argentina de Medicina Felina, arriesga una cifra: “Hace unos años, de cada diez animales que se atendían en las veterinarias, nueve eran perros y uno era gato. Ahora, la cantidad de consultas está más equiparada entre unos y otros”.

Si bien los canes siguen superándolos en número, los especialistas aseguran que el incremento de los gatos es “exponencial”. Lo demuestra el aumento en la fabricación y venta de alimento balanceado. “En los últimos cinco años, se ha duplicado el volumen de producción”, sostiene Daniel Pampín, miembro de la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (Caena).

Por su parte, Guillermo Castro, director técnico de Procter & Gamble, agrega: “Se está modificando la percepción que las personas tenían de los gatos. Por eso es que está creciendo la población”.

En los Estados Unidos, hace más de 20 años que la comunidad felina superó a la canina. Y en varios países europeos como Francia, Italia y Alemania se replica la tendencia. “Creo que en la Argentina los gatos llegarán a igualar a los perros”, adelanta Gatti. Para él, “es la mascota del futuro”.

El veterinario Matías Wullich, de Centro Pet, considera que el aumento en la cantidad de gatos tiene su correlato en el incremento de personas que viven solas. “Además, por la calidad de los alimentos, ahora llegan a vivir hasta 22 años”, apunta Wullich.

Entre las ventajas de tener un gato en casa, la higiene se impone en primer lugar: el animal hace sus necesidades siempre en el mismo rinconcito donde se ubique la bandeja sanitaria llena de piedritas. Asimismo, no demanda los paseos diarios que reclama el perro y su dueño puede faltar de su casa dos o tres días con la certeza de que su mascota estará bien.

Tampoco se necesita tener mucho espacio y se adaptan fácilmente a los departamentos. La economía es el otro gran factor a tener en cuenta: los gatos consumen menos alimento que los perros. Además, también tienen la capacidad de generar un vínculo afectivo con sus dueños.

¿Cuáles son los gatos preferidos? Hay público para todos: están quienes se inclinan por un felino mestizo que rescatan de la calle y quienes eligen a los ejemplares más finos. “Está creciendo la cría porque cada vez hay más gente que compra gatos de raza”, sostiene Roberto Méndez, presidente de la Asociación Felina Argentina. Según el registro de la entidad, los preferidos son los persas y los siameses.

Adrián Salcedo cría gatos de raza desde hace diez años. Dice que un ejemplar con pedigrí puede costar de 800 pesos en adelante, dependiendo de su calidad y linaje. “Es más práctico que el perro, sobre todo si se vive en departamento”, argumenta.

Quien piense que tener un gato en casa es asunto de ancianas solitarias, se equivoca. El perfil de quienes los eligen como mascota es amplio. Hay hombres y mujeres. Pueden ser jóvenes, adultos y gente mayor. Personas que viven solas o familias con chicos. Lo que los identifica es el gusto compartido por esta especie en franco ascenso.

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Descubra el significado de los hábitos del gato


Zizou, un gato persa azul de dos años, ronronea cuando lo
acarician, se orina por la casa y últimamente ha arañado los muebles con sus
afiladas garras. Estas situaciones son normales en el comportamiento de estas
mascotas, caracterizadas por ser independientes, indica el veterinario Víctor
Chicaiza.

Explica, por ejemplo, que los felinos ronronean al ser acariciados como muestra
de agrado, pero suelen morder al dueño cuando ya no desean que lo haga, dice.

Uno de los hábitos molestosos de este tipo de mascotas es, sin duda, cuando se
orinan los rincones de la casa y en ciertos objetos. Este es el caso de Cristina
Jaramillo, dueña de Zizou, al que le encanta ‘marcar’ las esquinas de su casa
–señala– en especial cuando ella lo deja para ir a trabajar.

Chicaiza asegura que esta situación ocurre cuando el gato macho no ha sido
castrado y necesita marcar su territorio. En cambio, aquellos que han sido
operados lo hacen en un solo lugar, al igual que las hembras.

Para la especialista Yelena Mendoza estos felinos rasguñan objetos para afilar
sus garras y en ocasiones por estrés. Esta fue una de las experiencias que vivió
Jaramillo en su sofá, el cual tuvo que cubrir con una manta para ocultar el daño
que le hizo Zizou.

Otra de las acciones que repiten los gatos es rozar su cara con el cuerpo de sus
dueños. Mendoza manifiesta que los felinos tienen glándulas odoríferas bajo su
piel, barbilla y alrededor de sus ojos, y cuando se frotan así con las personas
lo marcan con su olor. “Es un comportamiento de marcación, como una señal de
mucho afecto”, recalca.

Mientras que Olimpia, una gata angora de 5 años, prefiere pasar en su caja de
arena, donde hace sus deposiciones sin necesidad de ser regañada.

Pero, algunas veces, dice su propietaria Carolina Vásquez, cuando sale de esta
se pone a rascar el piso, señal de que no le gusta el estado de su arena.

“Es recomendable que la arena del cajón o canasta de su gato se cambie
periódicamente, cada dos o tres días incluso para evitar enfermedades”,
recomienda la veterinaria.

Olimpia es una gata que gusta de correr por las noches, tropezar cosas a su paso
y hace ruidos cuando todos los miembros de la familia duermen.

Mendoza advierte que esta actitud se da porque a esta hora ellos cazan y se
vuelve frecuente si el animal es joven y se ha quedado solo todo el día. “Él
estará más inclinado a este tipo de actividades nocturnas, pues probablemente
duerma todo el día mientras usted está fuera”, sostiene el experto.

Si su felino le lame el cabello, cara o dedos, está tratando de asearlo. “Es un
gran cumplido”, dice Chicaiza, “Quiere decir que el gato tiene un lazo con el
dueño, porque ellos solo asean a otros gatos con los cuales tienen lazos, como
una madre, sus hijos o hermanos”.

Otro de los hábitos en los que los especialistas concuerdan es la atracción de
los gatos por morder las plantas del jardín. Mientras que este comportamiento es
molesto para los dueños, Chicaiza indica que el gatito no está masticando las
plantas para destruirlas. “Aún cuando los gatos son carnívoros y necesitan la
taurina en la carne para sobrevivir, también necesitan plantas verdes pues les
ayudan a su digestión”.

Los gatos que viven adentro de la casa, principalmente comerán plantas de la
casa como fuente del material vegetal que necesitan. Pero debido a que muchas
plantas son venenosas es recomendable verificar qué tipos se tienen en la
vivienda, señala.

1. Se muerde a sí mismo
Algunos gatos se muerden y se rascan hasta el punto en que se provocan heridas
en todo el cuerpo si tienen picazón. Si se está mordiendo a sí mismo o se rasca
llévelo al veterinario para descubrir la causa.

2. Juega con una presa muerta
Mucho después de que el felino ha matado a una presa (ratón, por ejemplo) puede
continuar atacándolo. Aun cuando un gato la elimina, puede aventar a esta al
aire, brincarle o pegarle por toda la casa. Esto es una muestra de que el felino
desea que continúe la persecución.

3. Desenrolla el papel del baño

Simplemente se está divirtiendo. Es muy satisfactorio para un gato el controlar
su medio y una manera de hacerlo es ver cómo el papel da vueltas. Si su dueño
escucha la conmoción y corre para ver qué sucede, la diversión es doble, porque
ahora él también ha entrado en el juego.

4. Rasguña los vidrios

Los gatos se sientan en la ventana y tocan el vidrio con sus patas cuando ven a
otro animal afuera y la rasguñan para probar qué tan fuerte es la barrera que le
impide salir.

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